25 feb. 2008

Lavarropas


Resulta que recién ahora, con 38 años, vengo a ser la feliz poseedora de una maquina automática de lavar. Años de lavado en Laverap, años de ropa lavada y planchada por la suegra, en fin años de padecer la correcta manutención de la ropa.
El lavarropas nuevo, ya perfectamente instalado en la casa nueva, sin antes haber lidiado con los fleteros de Fravega y con el vendedor de la misma empresa y gracias al apoyo de los albañiles de la casa nueva que salieron en mi defensa cuando los fleteros comenzaron a gritarme porque yo quería el aparato instalado y ellos se rehusaban a hacerlo, en fin ayer domingo por la tarde, estrenamos aparatito nuevo.
Previa lectura del manual de instrucciones, que no esta escrito para gente ansiosa como yo, me dispongo a colocar la ropa en el adminículo destinado a ello, le pongo el jabón y el suavizante y elijo la combinación de programas deseados y la maquina empieza a funcionar. Ale, Coni y yo mirábamos el funcionamiento del artefacto atónitos y con una sonrisa en los labios, los tres, hasta que Ale dice: “che, esto me parece que tiene poco jabón”, me fijo y la verdad es que parecía que solo había agua y ropa. Esto pasaba porque yo puse jabón para el prelavado y no programe el prelavado. Entonces leímos nuevamente el manual para ver si entre las instrucciones había una que dijera “ Si usted se arrepiente del programa seleccionado haga tal cosa para abortarlo” y saben que si, se ve que esta lleno de boludos que quieren abortar el programa de lavado, solo que abortar el programa de lavado es mas complicado que establecerlo.
Yo, con la ansiedad que me caracteriza, por las dudas tocaba todos los botones y giraba todas las perillas, lo mismo hago con la computadora.
Entonces Ale me dice: “dejame a mi”, yo le contesto: “soy una mujer y se de lavar la ropa” y él me contesta: “no se trata de lavar ropa esto es tecnología de punta y los hombres entendemos más”.
Bueno resulto que reprogramo la maldita maquina, que les aseguro que es más difícil que manejar una Ferrari a 300 km por hora. Por ahí tengo que aprovechar la bolada y dejarle esa tarea domestica a quienes conocen de tecnología de punta o estudiarme el manual como si fuera a dar el final de “Teoría y Practica del lavado automático de ropa”.
En fin gajes de la vida, marital, maternal y tecnológica.

6 comentarios:

Lucas Carrasco dijo...

eso es la división sexual del trabajo!

Anónimo dijo...

Jeje... me hiciste reír dos veces, cuando lo leí solo y cuando se lo leí a Fer.
Saludos

ana dijo...

copado... pero eligieron uno de tambor horizontal??
te juro que con el último que compré me decidí por el vertical y con programación más sencilla...una genialidad!

Morkelik dijo...

mira, yo suelo defender la igualdad de genero y bla bla bla, por eso mi primer pensamiento fue combativo, pero en este caso te diria que aproveches, te hagas la coti necesitada de un hombre inteligente y dejes que el experto en tecnologia se haga cargo de los lavados...

Ni buena ni mala... dijo...

Lucas: Ud. lo ha dicho !!! y por ello el lavador oficial de mi casa será Ale.

Entretanto: Todas estas situaciones se tornan desopilantes luego de acontesidas.En el momento es todo conmoción, por supuesto que no violenta.

Ana: El espacio y la instalación para la maquina esta debajo de la mesada así que no tuve libertad de opción.

Morkelik: ídem que a Lucas.

no tan iguales dijo...

¡Ni se te ocurra contradecirlo! Dejá que Ale aprenda a usarlo y lo tendrás operando la máquina infernal por siempre. Mientras tanto aprendé mirando, para poder lavar cuando él no esté, pero que no se dé cuenta, jaja.