12 mar. 2008

Mis y tus H de P.

Una de mis mejores amigas define a la gente de su partido como unos H de P, pero enseguida aclara “pero son mis H de P”. Sus H de P son los radicales y los míos son los peronistas.
Por cuestiones laborales comparto espacio, tiempo y trabajo con ambos bandos de H de P, pero estoy solo con uno de ellos- me refiero a los bandos-. Luego de muchos años en el metie puedo trazar una semblanza de ambos, seguramente inequitativa e incompleta, pero es mi semblanza.

UCR
Prolijos
Desconfiados. Siempre piensan que los van a cagar y eso es una cagada.
Quisquillosos. Siempre hay que cambiar una coma o agregarla, sin que esto modifique el fondo de la cuestión.
Institucionalistas hasta el hartazgo, tanta institucionalidad y se olvidan que el hambre es más urgente.
Republicanos
Temerosos
Aburridos, no cuentas chistes, no se maman, no tienen sentido del humor, nada peor que compartir un asado con ellos.
Vuelteros. La consulta permanente es un habito, para tomar una decisión no menos de una reunión de Comité Nacional, Comité Capital y varias reuniones paralelas en los bares de la zona.
Tienen serias dificultades de sostener la sartén por el mango, la vez que la consiguen.
Confunden. Hacen discursos elocuentes y muchas veces muy buenos sobre un tema y después votan en contrario. Me acuerdo de Leopoldo Moreau con los superpoderes para Cavallo.


Peronismo
Desprolijos por su omnipotencia.
Confiados, porque su lema es “entre bueyes no hay cornadas”.
Desprolijos. Su frase de cabecera es: "no te preocupes, después lo arreglamos en el recinto".
Se cagan en las instituciones, es más si veo un peronista presentando leyes sobre calidad institucional digo, este no es de paladar negro.
Son bastante autoritarios y verticalistas, pero para republicanos están los radicales.
Su deporte nacional es tirarse a la pileta sin averiguar si tiene agua, igualmente como son machos se la bancan.
Son más divertidos, campechanos, risueños y hasta tienen la capacidad de reírse de ellos mismos.
Siempre indican cortito y al pie.
Les encanta la sartén, el mango, saben como conseguirla, como usarla y como mantenerla.
Son disciplinados y si se tienen que tragar un sapo, se lo tragan y se callan la boca.

7 comentarios:

Morkelik dijo...

muy bueno, comparto (casi) todo. lo de la sarten me parece una imagen buenisima, excelente metafora!!!

LaUReAna dijo...

Perfecta descripción,conozco y trato mucho más con los primeros h... de p... que con los segundos, por azarosas cuestiones de amistad y familiares, no políticas, y es cierto lo que decís. Se los puedo hacer leer?

Luciano dijo...

Si, coincide con mi descripción interna. Yo creo que la gente vota por esas cualidades, las que portan también sus candidatos, como impresiones, impulsos más que decisiones razonadas. Es como elegir colores.

Lucas Carrasco dijo...

Me hiciste acordar a un chiste, conocido. Sobre una mujer virgen que va a la psiquiatra por ese problema. El médico le rpegunta si ha tenido novio. Tres, le responde la chica, pero..
-El primero, era un hombre d eizquierda y mucho sexo oral.
-El segundo era radical, quería pero no podía.
-El tercero, sí, ése era peronista, dice, y me rompió el culo!

Ni buena ni mala... dijo...

Laureana: La respuesta radical seria más o menos así: “Desee Ud. por autorizada para difundir, en cualquiera de sus formas, el presente post. No obstante el partido no se hace responsable de los perjuicios que podría sufrir su persona por la eventual difusión”.
Firma: Comité Nacional. Y la Peronista diría algo así como: “Difunda, difunda y al que no le gusta le mandamos a los muchachos”. Firma: el puntero del barrio.

Lucas: No conocía el chiste, y como siempre el humor sintetiza en 10 palabras lo que yo puse en 200. Me reí mucho.

Me falto agregar a las diferencias que los radicales gozan con la desgracia de los propios correligionarios.
Y que el peronismo tiene una liturgia que el radicalismo no tiene.

Luciano dijo...

Muy bueno el chiste, es cierto.

Anónimo dijo...

Jaja... Y muy buenas las respuestas a Laureana, en versión radical y peronista.