12 may. 2008

Fiebre... y no del sabado por la noche

Ese maldito síntoma que dispara mi angustia y me desentiende de todo lo demás.
No es mi fiebre es la de mi hija. Noches sin dormir, litros de antifebriles, metros de pañuelos de papel, pipetas, gotas oftalmológicas, miedo, angustia, médicos, termómetros cada media hora y fiesta, alegría, casi como volver a vivir, cuando la hija de puta cede.
Ahora solo resta saber el nombre y apellido, luego de los análisis del caso, del virus que la provocó y dejar que el cuerpito vapuleado de ella se las arregle para terminar de desalojar al intruso.
Así fueron mis últimos 6 días.

9 comentarios:

Compa dijo...

Al menos estamos -si la medicina no falla- en el último día de sufrimiento.
Sí. Es un bajón. Por lo bajo le decís al bichito "porqué no te la agarrás conmigo"

Florencia dijo...

que feo cuando nuestros hijos se enferman!, yo daría cualquier cosa por poner mi cuerpo y que a ella la liberen los demonios del broncoespasmo, las nebulizaciones y demases, que se mejore la pulga.

La herida de Paris dijo...

También ser madre o padre es dejar que nuestros hijos pasen sus fiebres. Sencillamente no podemos ponernos en su lugar, en estas y en tantas otras cosas. Quizás sea la cosa mas difícil de ser padres, comprender que nuestros hijos son defintivamente otros.
Saludos, ánimo, y pronta mejoría.

Morkelik dijo...

creo que te entiendo porque fui muy fiebruda de chica y mi mama la pasaba mal. menos mal que ya paso.
besos

no tan iguales dijo...

Concuerdo con la herida de parís: no hay manera de que no sufran, en ninguna situación podemos nosotros sufrir por ellos. Si no los dejáramos sufrir, no crecerían jamás. En cuanto a lo estrictamente práctico, al menos ahora todavía te resulta físicamente manejable; peor cuando la criatura en cuestión es más alta que una y tiene 40º: no hay manera de meterla en la bañera y enfriarle el agua con cubitos.
Que se mejore y que vuelvas a dormir pronto (las dos!). Suerte!

María de las Mercedes dijo...

Amiga, elijo dejar que Serrat lo diga por mí:

ESOS LOCOS BAJITOS

A menudo los hijos se nos parecen,
asi nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.

Niño,
deja ya de joder con la pelota.
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocacion.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada cancion.

Niño,
deja ya de joder con la pelota.
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un dia
nos digan adios.

pd: todo mi amor para mi ahijada

Ni buena ni mala... dijo...

A la mayoría: Si, es verdad que hay que dejar que los hijos hagan sus experiencias y que de ellas aprendan, PERO QUE DIFICIL ES ¡!!!!!

Maria de las Mercedes: Gracias por la canción de Serrat, nunca más oportuna.

LaUReAna dijo...

Uy qué bajón cuando los chicos se enferman! Sobre todo los más chiquititos, que son justo los que se pescan todo parece, después de los seis años ya va pasando por suerte. Espero que ya esté bien tu nena, un beso!

Victor dijo...

...no se como viene a para aca. Hola.

Ya que estoy te cuento que no hay nada que me preocupe mas que una fiebre alta en mis hijos, para peor tengo esforzarme en disimularlo un poco para no transmitirles mi miedo. La vieja y querida Novalgina es infalible y por suerte en la inmensa mayoria de los casos se curan solitos a los 3 o 4 dias.

Saludos